Un QR en tu coche, tu mascota o tus llaves: te contactan sin tu número
A veces alguien necesita contactarte por algo concreto: alguien al que tu coche aparcado le bloquea la salida, quien encontró tus llaves, la chapa del collar de tu gato, una nota de «contacte con el dueño». Pero no quieres tu número impreso en una pegatina para que cualquiera lo copie, llame a las tres de la madrugada o lo meta en una base de datos.
Cómo suele ser
Lo habitual es un número en una nota o en una pegatina del parabrisas. Funciona una vez, y luego es permanente: visible para todo el que pasa, fotografiado, reutilizado e imposible de retirar cuando la situación ha pasado.
Cómo funciona en Tacq
- 1
En la aplicación, abre Etiquetas QR, elige para qué es (coche, mascota, llaves, equipaje…) e imprime la etiqueta en casa: para el parabrisas, el collar de tu mascota o tu equipaje.
- 2
Quien te necesite la escanea y recibe su propio identificador de Tacq. Cada persona que escanea abre una conversación aparte contigo, así que nunca se ven entre sí y nadie ve un número de teléfono.
- 3
Te escriben dentro de Tacq: unas palabras, una foto del problema, incluso una llamada rápida. Respondes solo a lo que importa, con tus condiciones.
- 4
Cuando la etiqueta ha cumplido su función (coche vendido, viaje terminado), retírala o bloquéala. Nunca se expuso ningún número, así que no queda nada de lo que abusar.
El resultado
Quien te necesita por tu coche, tu mascota o tus llaves puede contactarte justo cuando debe, sin conseguir nunca un número que pueda guardar, vender o usar mal. El QR es el timbre; tú decides quién entra y cuándo deja de sonar.